En su primera encíclica, publicada en mayo de 2026, el Papa León XIV invita a reflexionar sobre el lugar de la persona humana frente a los nuevos desafíos que plantea la tecnología y aborda la necesidad de proteger y custodiar su dignidad. Estudiantes universitarios acogen esta invitación y comparten su mirada acerca del mensaje del Pontífice y cómo la IA influye en su formación profesional.

Retrato de Agustina López
Agustina López Alumna de Historia y Filosofía

Me llamó la atención el cuidado que tiene al hablar de temas tan duros como la esclavitud, al pedir perdón a nombre de la Iglesia. También tiene una gran firmeza al denunciar los males de nuestro tiempo.

“La IA nos plantea problemas distintos a los que se le presentan a otras carreras. No tenemos miedo, hablando desde un punto de vista personal, de que la IA nos quite el trabajo, ya que el fin de las humanidades, el saber mismo, no es posible realizarlo si no es en uno mismo, en el conocimiento de las verdades y en su transmisión. Sí supone un gran cambio en los temas prácticos, en especial la investigación. Al momento de estudiar, la tentación de usar la IA para todo es grave, porque lleva al camino fácil, en el cual no podemos aprender nada. Un uso regulado, ético, nos puede ayudar en el estudio, por ejemplo, para tener mayor claridad al interpretar el argumento de un autor.

Es un recordatorio de la labor de los cristianos en este mundo, un mundo de cambio, de marginaciones, de problemas de muchos tipos y, sobre todo, que sufre lejos de Dios. Me llamó la atención el cuidado que tiene al hablar de temas tan duros como la esclavitud, al pedir perdón a nombre de la Iglesia. También tiene una gran firmeza al denunciar los males de nuestro tiempo, y advertir que la IA e Internet pueden empeorar su situación: la marginalización de grandes grupos, el manejo de mucho poder por unos pocos que controlan los datos, la trata humana, la tecnificación de la guerra, la soledad de muchos… Son males que suceden hoy y que no podemos ignorar”.

Agustina López, alumna de Historia y Filosofía

Recibo su mensaje como una invitación a detenernos y cuestionar aquello que hemos normalizado, pues el hecho de que algo se use masivamente no implica que esté bien. Creo que las tecnologías son extensiones de nuestros sentidos, pero como generación que crece junto a ellas, tenemos la responsabilidad de entender que no pueden reemplazar nuestra mente. El desafío, más que rechazarlas, es aprender a convivir con ellas sin dejar que nos consuman ni terminen reemplazándonos”.

“Como futura profesional de la comunicación, la IA me llega como un desafío más que como una amenaza: una oportunidad para poner a prueba nuestros talentos periodísticos, donde subsistirán aquellos comunicadores capaces de utilizar esta herramienta de forma adecuada.

Martina Baeza, alumna de Periodismo

Retrato de Gonzalo Benavente
Gonzalo Benavente Alumno de Ingeniería Comercial

Las tecnologías no son buenas ni malas per se, sino que hay que tener ojo con quién las usa y cómo se usan.

“Era necesario contestar a esta realidad que se viene con las nuevas tecnologías, en concreto la inteligencia artificial, pero también en la encíclica se menciona que no solo la inteligencia artificial, sino las tecnologías en general (…) las tecnologías no son buenas ni malas per se, sino que hay que tener ojo con quién las usa y cómo se usan”.

Gonzalo Benavente, alumno de Ingeniería Comercial

“Lo encontré muy acertado, con la manera de leer la economía, la sociedad, dónde están los problemas y que, más allá de la inteligencia artificial, en el día a día uno usa muchas cosas y no ve el proceso que hay detrás, no ve la desigualdad que puede generar. Entonces, uno se termina beneficiando de este producto final, que es la inteligencia artificial, sin ver -a veces- la pobreza o la desigualdad que está generando, donde esta tecnología buena les llega a pocos”. 

Juan Echeverría, alumno de Medicina

Retrato de Martina Baeza
Martina Baeza Alumna de Periodismo

Recibo su mensaje como una invitación a detenernos y cuestionar aquello que hemos normalizado, pues el hecho de que algo se use masivamente no implica que esté bien.


Retrato de Juan Echeverría
Juan Echeverría Alumno de Medicina

Uno se termina beneficiando de este producto final, que es la inteligencia artificial, sin ver la pobreza o la desigualdad que está generando, donde esta tecnología buena les llega a pocos.