INVASIÓN DE RUSIA A UCRANIA:
¿Un conflicto en punto muerto?

La historiadora María José Mora se convirtió en fuente recurrente para los medios de comunicación, aqui reflexiona sobre los alcances de este enfrentamiento. El economista Carlos Budnevich se refiere a las repercusiones en la economía mundial.

En una de sus columnas, publicada en la prensa nacional a un mes de la invasión rusa a Ucrania, la profesora del Instituto de Historia María José Mora se preguntaba si nadie podía hacer nada más, ¿por qué Europa o Estados Unidos no han entrado a la guerra? Las respuestas, a su juicio, son múltiples y razonablemente lógicas, pero, aun así, no satisfacen a un mundo que ha visto con estupefacción cómo los grandes líderes de antaño -“los policías del mundo”, según describe- no han podido hacer nada más que sancionar económica y moralmente a Rusia.

Historiadora, periodista y magíster en Humanidades con mención en Historia, María José Mora apunta que las grandes decisiones nos están mostrando que el ordenamiento mundial se está moviendo hacia el Oriente, no hacia Occidente. “En el mundo actual, las decisiones realmente trascendentes no se toman en París, Londres, Berlín o Roma, sino en Beijing, Moscú, Teherán o Riad”, expresa quien durante este año ha tenido más de 25 intervenciones en distintos medios de comunicación para comentar la invasión de Rusia a Ucrania.

Desde esa experiencia afirma que, hasta el momento, somos espectadores de una guerra que no tiene ganadores, “pero lo que sí ha dejado en evidencia dramática es que Occidente no puede hacer nada”. Desde el minuto en que Vladimir Putin menciona que tiene armas nucleares, Occidente levantó las manos y lo único que puede hacer es mandar armas a Ucrania, pero no anexar tropas americanas o de otro país de la Unión Europea o de la OTAN. Hacer algo más nos llevaría a una escalada, a una Tercera Guerra Mundial”, comenta María José Mora, quien dicta diferentes cursos sobre Oriente en la Universidad.

Para la historiadora, que actualmente cursa un Doctorado en Ciencias de las Religiones en la Universidad Complutense de Madrid (España), estamos ante “una guerra de desgaste, es decir, Rusia esperando que en cualquier momento Ucrania desista, se rinda y diga ‘acepto’ a las condiciones que se le pusieron sobre la mesa”. En este sentido, la especialista en Oriente agrega que Rusia “quiere que se reconozca como república independiente el Dombás (donde desde 2014 se desarrolla un conflicto entre las fuerzas ucranianas y separatistas rusas); ha exigido que Ucrania se comprometa a ser neutral, es decir, que no permita el establecimiento de armas nucleares ni de otro tipo en su territorio y, en tercer lugar, que el resto del mundo reconozca a Crimea como un territorio anexado a Rusia”.

¿CÓMO ENTENDER EL CONFLICTO? 

Para ayudar a la ciudadanía a comprender mejor los orígenes y repercusiones de esta guerra, los académicos UANDES han desarrollado diferentes iniciativas. Por ejemplo, la Facultad de Comunicación, a través de su Diplomado en Relaciones Internacionales, organizó el seminario “Crisis en el orden internacional: Rusia y Ucrania. Claves para entender el conflicto y sus protagonistas”, en el que expusieron Francisco Tagle, director del Diplomado; el teniente coronel Rodrigo Gallardo, profesor de la Academia de Guerra del Ejército, y el académico Juan Ignacio Brito, analista internacional. Este último también participó en la actividad organizada por el Centro Signos UANDES “Crisis y cambio de era. La invasión rusa a Ucrania”, junto al director de AthenaLab, Juan Pablo Toro. Además, el Instituto de Historia organizó el exitoso curso de extensión “Rusia y Ucrania en la línea roja: claves para entender el conflicto”, dictado por la académica María José Mora. 

EFECTOS ECONÓMICOS

Los efectos económicos de esta guerra han circundado el orbe, ante lo cual Carlos Budnevich, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, señala que se trata de un shock de oferta, por las mayores dificultades de transportar productos que se exportan debido la guerra, por la destrucción de la capacidad productiva de Ucrania y por las sanciones económicas impuestas por Occidente a Rusia. 

“Se produce menos con costos mayores y eso es contractivo para la actividad económica.”

Carlos Budnevich, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

¿Qué significa esto? “Aumentan los costos de producción, porque aumenta el precio del petróleo y de la energía. Sabemos que Rusia es un exportador fundamental de petróleo y energía para Europa y eso, obviamente por las restricciones que estamos viendo, limita la oferta. Con la guerra, Ucrania se ha visto limitada para exportar su abundante producción de granos y alimentos fundamentales para el mercado mundial”, expresa el doctor en Economía por la Universidad de Pennsylvania (EE.UU.).

“Esa combinación es un shock importante a los costos de producción. Se produce y se distribuye menos producción con costos mayores y eso es contractivo para la actividad económica”, resume sobre la indiscutible alza de precios de los alimentos y de la energía. 

Por: Maureen Lennon